Ensalada BLOG´s. (I)

Bueno para darle vida al Blog, y como no hare de esto el mio propio. He creado la seccion Ensalada Blogs, resumiendo, consiste en agrupar diversa parafernalia de historias y cosas curiosas de otros blogs. La novedad es = 0, porque es lo que hacen la mitad de la webs. Pero pondre cosas que me voy encontrando por hay que pueden a mi reGUSTO, merecer la pena.

Recordaros que OS REGISTREIS para TAMBIEN PODER CREAR NUEVOS TEMAS…¿no era eso lo que queriais?

Comencemos por estas historietas:

1. De esto ya hace muchos años – http://noviembre-vcia.blogspot.com/

Esta historia me la contó uno de los internos con los que trabajo en prisión:

Tenía 23 y estaba trabajando de camata en un club de carretera, además de otras cosillas. Había un madero, un secreta, que me incordiaba un poco por “esas cosillas” y por la antipatía mutua que sentíamos. Solía venir al club a molestar a las mujeres y a mí también. Quizá lo hacía por no aburrirse, por eso era frecuente vernos discutir. En algunas ocasiones se presentaba con sus compinches y nos cacheaba, por lo que teníamos que estar al loro, ya que todos le dábamos a una cosa u otra. En una ocasión me levantó 2 gramos de coca y me dejó cortado toda la noche. ¡La madre que lo parió! Menuda fiesta tuvo que darse a mi costa.
La cosa se veía venir, pues las broncas iban «in crescendo», y no había voluntad de ceder por ninguna de las partes. Yo no quería tener problemas con un representante de la ley, pero tampoco iba a dejarme avasallar. Había que hacer algo al respecto o de lo contrario aquello no tendría un final feliz. Pero, ¿qué hacer?.
Una noche se presentó un poco más borracho de lo normal y un poco más agresivo también. Eso fue advertido por los clientes y las mujeres que trabajaban allí. Cuando lo vieron entrar, se miraron de tal forma que advertí que iba a tener problemas. Recorrió el local con la mirada inyectada en sangre y se acercó al extremo de la barra donde yo estaba sentado. Se puso a mi lado y pidió a la chica que atendía la barra que le sirviera un «güiski». Le hice una seña a la chica y ésta se marchó a atender a otros clientes. Entonces pasé detrás de la barra y le serví el «güiski» del peor garrafón que tenía. Y ahí empezó la cosa. Nos pusimos a discutir y él lanzó el vaso contra la pared rompiendo un cuadro y manchando a un cliente. Salí de la barra y con actitud amenazadora le dije que saliera del local y que no se le ocurriera volver por allí. No me hacía caso y no paraba de insultarme. Le di un fuerte empujón que le hizo caer al suelo. Se levantó hecho una fiera y se quitó la chaqueta diciéndome que saliera a la calle si tenía lo que tenía que tener.
Había un argumento muy bueno para que no saliese, colgado de su sobaquera. Miré su revolver y luego le miré a él. Comprendió y, como tampoco quería volverse atrás, dejó el arma encima de la barra y volvió a repetirme que saliera. Fue entonces cuando cogí el revolver y le apunté. Se quedó petrificado. Luego, muy despacio, saqué la munición del tambor, dejando una sola bala. Me miraba sin entender nada. Hice girar el tambor y apoyé el cañón en mi cabeza. Todo el mundo contenía la respiración. El silencio era absoluto y el «clic» del percutor se escuchó en todo el local.
Dejé el arma encima de la barra y le dije: «si mi vida me importa una mierda, imagínate lo que me importa la tuya».
Ya nunca más volvió a molestarme.
2. El último día del cartero – http://noviembre-vcia.blogspot.com/

Después de 35 años repartiendo a diario el correo en el mismo barrio, llega el último día de trabajo para el cartero.
Juan comenzó su último día por la primera casa de siempre y salió la familia entera a felicitarle entre aplausos.
En la segunda casa le regalaron una caja de puros con dedicatoria.

La familia de la tercera dirección, le obsequió con un magnífico equipo de pesca, su afición favorita.
Y siguió su reparto, despidiéndose de tantas y tantas personas conocidas que le estimaban y con las que había compartido tantas vivencias, hasta que llegó a la última casa de su ruta habitual, donde lo esperaba Sandra, la joven y hermosísima dueña, con un camisón negro casi transparente.
Ella le cogió de la mano, lo metió dentro, cerró la puerta, lo llevó al dormitorio y le sentó en la cama. Con música de fondo de Barry White y Quincy Jones , le obsequió con un sensual streptease y luego le hizo el amor apasionada y desenfrenadamante. Después de dos fantásticas horas de sexo, ella le preparó un exquisito desayuno con tostadas, fruta, bollería y café.
Cuando Juan levantó la taza de café, vió que debajo había un billete de 10 €.
Juan dijo:
No tengo palabras para describir lo maravilloso que ha sido todo, pero… ¿los 10 euros?
Sandra:
Bueno, es que anoche le comenté a mi marido que hoy sería tu último día de trabajo y que debiamos hacer algo especial para ti, y mi marido dijo:
“Dale 10 euros y que le follen”…
¡El desayuno ha sido idea mía!

3 comentarios

  1. veo que se descuadra un poco, aun ordenandolas sale raro, mmm, es lo que tiene cortar y pegar!
    sorry

  2. esto pasa, cuando nose usar los tracksballs o como sea

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